Salud mental post pandemia

El impacto exacerbado de una pandemia en la salud mental está ampliamente descubierto.
Nosotros, como sociedad, debemos comprender cuán prevalente es la enfermedad mental, cómo se ve
afectada aún más por una crisis pandémica y darnos cuenta de que es hora de dejar de estigmatizar la
salud mental y tratarla de la misma manera que el bienestar físico. Esta discusión explora las causas
comunes del aumento de los problemas de salud mental durante un entorno pandémico, las vías para
buscar tratamiento, cómo ha cambiado la percepción de la telesalud desde que comenzó la pandemia,
cómo abordar y mejorar la disparidad de desigualdades socioeconómicas que enfrentan las
comunidades más vulnerables a COVID-19, y qué se está haciendo para identificar y mitigar el aumento
del estrés y los niveles más altos de ansiedad en los trabajadores del campo de la salud.
Para la actualidad, son casi 1 año y 4 meses en COVID-19 y para muchos ya es un desafío imaginar
un mundo después del COVID-19. Para hoy día, puedo hacer referencia que esta pandemia ha generado
incrementos en los trastornos de ansiedad, pánico, depresión e incluso estrés post traumas durante
todo ese periodo, que va desde la aparición formal del virus del COVID-19 hasta el presente a pesar de
que la humanidad cuenta con algunas vacunas para mitigar el virus. Y a pesar de todo, la mayoría de la
población esta tratando de averiguar qué hacer con el miedo, la incertidumbre y la ambigüedad de la
vida tal como la conocemos ahora: vivir en un mundo aterrador.

Si soy honesto, en la actualidad, las tendencias de salud mental han cambiado, hasta el punto que
muchas personas se están ocupando de ella como forma de sanar procesos emocionales abiertos y otros
como manera preventiva que será de gran utilidad para las personas durante varios años después de
esta pandemia. Los temores sobre la seguridad futura afectan la vida de las personas y las familias y, por
lo tanto, su estrés y su salud emocional.

Es por ello, que la resiliencia es uno de los factores que más contribuyen a hacer frente y superar los
desafíos, ya sean económicos, familiares o de salud mental. A veces necesitamos sentarnos con otros en
sus dificultades y sentir empatía para permitirles sentirse vistos y escuchados. Otras veces necesitamos
señalar su fuerza, y se aferrarán a la luz que les damos mientras continúan persistiendo en sus
momentos más oscuros. Pequeñas luces están a nuestro alrededor, incluso en la oscuridad, si no
permitimos que nuestra percepción las expulse.

Para muchos de nosotros, la pandemia y ahora el momento en que nos estamos moviendo hacia la
pospandémica ha creado una situación inusual: estamos en un proceso de transición, y ellas brindan una
oportunidad para la aparición de la ansiedad en las personas porque, por definición, implican mudarse a
algo nuevo. Los desencadenantes de ansiedad de las transiciones pueden ser especialmente difíciles
después de una pandemia. La mayoría de nosotros estamos en un período de transición en este
momento, ya que más personas se vacunan contra el coronavirus y se reabren más actividades después
de un largo año en nuestros hogares. Sin embargo, para nuestros clientes ansiosos, estas actividades
que antes eran rutinarias pueden convertirse en grandes desencadenantes de la ansiedad. Sin embargo,
es importante considerar, que todo proceso conlleva transiciones y estas tenemos que aprender a
reconocerlas e integrarlas como procesos normales tales como el envejecer, finalizar un periodo en un
trabajo, finalizar la universidad o el final de unas vacaciones o relación. Estos pueden ser tiempos
emocionantes y tiempos de crecimiento. También lo es este tiempo pospandémico. Todo,
absolutamente todo, es una oportunidad de crecer, aprender y evolucionar. Todo depende de la forma
como quieras reconocerlo.

Todo cambio en los seres humanos y en este caso post pandémico, puede generar ansiedad,
depresión e incluso, estrés que acompaña al volver a trabajar en la oficina en lugar de la comodidad del
hogar, levantarse más temprano para un largo viaje diario al trabajo o la ansiedad de sentirse obligado a
asistir nuevamente a eventos sociales y reuniones familiares. La idea de participar en estas actividades
puede provocar especialmente ansiedad con el enorme peso del dolor relacionado con la pandemia
sobre nuestros hombros colectivos. En el caso particular de las personas que ya se enfrentan a un
trastorno de ansiedad diagnosticado pueden experimentar este tipo de estrés adicional, así como
aquellas que no tienen esos trastornos.

Así que, de manera inmediata, te dejo algunas herramientas que te pudieran ser útil para que
puedas adaptarte a los cambios en nuestro mundo, nuevamente.

1. Concéntrate en todo aquello que dependa de ti y puedas controlar.
A menudo, cuando las personas se sienten ansiosas es porque sienten un alto nivel de incertidumbre
acerca de las cosas que están fuera de su control. Por lo tanto, es importante recordar lo que realmente
puede controlar sobre una situación particularmente estresante. Si planea reunirse con amigos por
primera vez en mucho tiempo, comience por escribir una lista de los factores relevantes sobre los que
tiene control, como vacunarse (o intentarlo lo antes posible, según sus preferencias), distanciamiento
social, celebración de la reunión al aire libre y uso de máscaras. Esto le ayudará a reconocer en qué
áreas de su vida puede concentrarse.

2. Haz una lista de cosas que te entusiasman hacer de nuevo según tus prioridades.
Crear una lista de cosas por hacer después de una pandemia es una forma de cambiar tu pensamiento
de lo que te preocupa en el futuro a las experiencias positivas que podrían estar esperándote, creando
una sensación de esperanza y optimismo en el proceso de adaptación. El punto es esforzarse para darse
cuenta de que pronto habrá nuevas posibilidades de alegría y, sí, algo de normalidad.

3. Acepta, reconozca e integre tus emociones y sentimientos.
No se juzgue a sí mismo por los sentimientos que tenga. Escucha tu cuerpo, préstale atención. Es posible
que esté emocionado de volver a ingresar al mundo, tal vez con nuevas metas y una nueva perspectiva
de la vida, mientras todavía está de luto por una pérdida debido al COVID-19. Puede ser estresante
darse cuenta de que tiene esas emociones aparentemente incongruentes, pero es totalmente normal y
es importante permitirse sentir todo.

4. Reintroduzca las actividades lentamente en tu vida cotidiana.
Después de estar resguardados en sus casas durante tanto tiempo, es posible que sienta que nunca más
quiere dar por sentada su libertad. Puede resultar tentador planificar una reunión, una salida a un
restaurante y un viaje por carretera, todo en una semana. Pero es posible que desee evitar hacer
demasiados planes demasiado rápido. Sin embargo, tómate las cosas con calma. Empiece con facilidad a
nuevas actividades viendo a un amigo a la vez o planificando viajes locales más cortos (si es seguro en su
área).

5. Acepta que tu vida cambio durante la pandemia ya no es lo mismo ni nada seguirá igual.

Reconocer e integrar esa realidad, y la idea de que las cosas nunca volverán a ser como solían ser, es
crucial. Cuando acepte su realidad, será más fácil tomar el control y planificar sus próximos pasos
intencionalmente. Esa comprensión también le ayudará a recordar que, con el tiempo, la ansiedad que
acompaña a la reintegración disminuirá.

6. Busca ayuda si la necesitas.
Si haz buscado formas de controlar tu ansiedad pero descubre que aún no está progresando ese control,
podría ser el momento de evaluar qué tan grave es realmente tu ansiedad y posiblemente trabajar con
un profesional de la salud mental. Es válido buscar ayuda. Es importante recordarte que todos
padecemos de un nivel normal de ansiedad que todos sentiremos, y eso no significa automáticamente
que debamos buscar ayuda profesional, cosa contraria cuando comienzas a sentir que esta controla
toda tu vida cotidiana o parte de ella. Si tu ansiedad comienza a afectar su vida laboral o sus relaciones
con amigos, familiares o parejas románticas, así como también la aparición de algunos síntomas físicos,
esas son señales de que es hora de conversar con un profesional. Te lo mereces y es válido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.