Cáncer de Mama: Cuando el alma habla a través de nuestro cuerpo

El
cáncer representa una alteración en la célula y una desviación considerable del
mecanismo de reproducción de todo un grupo celular.
Actualmente
es considerada como una de las mayores enfermedades de este siglo XXI y que
para la actualidad ya no se asocia con “muerte”,
sino más bien con “aprendizaje,
crecimiento y evolución de los seres humanos
”.

Según los trabajos de
Louise, Hamer,
Corbera, Martel y Bourbeau el
cáncer es el desarrollo de células especializadas y organizadas anormales, procedentes
de un programa especial emitido por el cerebro en respuesta a un exceso de
estrés psicológico. Es ese sentido, el
desarrollo de esas células anormales cancerígenas proliferan rápidamente y de modo no
controlado, ya que el sistema inmunológico al estar en condición de inmunosupresión,
éste no reacciona ante ellas, llegando a poder dañar el funcionamiento de un
órgano o de un tejido, lo que pudiera afectar partes vitales del organismo.

Ahora bien; muchos expertos
en la materia afirman que t
odos los
cánceres tienen un conflicto de identidad, el cual puede expresarse en
resentimientos de larga duración
como por ejemplo ¨No soy quien quiero ser”, o problemas emocionales
pendientes con el pasado, que los hacen sentirse profundamente heridos, hasta
que literalmente va “carcomiendo el cuerpo”. En ese sentido, al hablar de heridas
en el contexto emocional las más importantes que pueden generar un cáncer o enfermedades
graves son: el rechazo, el abandono, la humillación, la traición o la injusticia,
que si son sentidas por el ser humano en la niñez, este poco a poco va expresando
la existencia de esos malestares a través de diferentes enfermedades (alergias,
enúresis, dolores de cabeza, problemas estomacales, trastorno del sueño,
depresiones, entre otros) que con el pasar del tiempo van inmunosuprimiendo el
sistema inmunológico, hasta que se genera uno o varios canceres en la adolescencia,
la adultez y la vejez .

Entonces para hablar del termino “enfermedad”, esta significa la pérdida de
una armonía o el trastorno de un orden hasta ahora equilibrado. Ahora bien, la
pérdida de armonía se produce en la conciencia, en el plano de la información,
y en el cuerpo sólo se “muestra”. Por consiguiente; el cuerpo es vehículo de la
manifestación o realización de todos los procesos y cambios que se producen en
la conciencia. Por lo tanto; si una persona sufre un desequilibrio en su
conciencia, ello se manifestará en su cuerpo en forma de síntoma. Y síntomas
hay muchos, pero todos son expresión de un único e invariable proceso que
llamamos enfermedad incluyendo al cáncer y que se produce siempre en la
conciencia de una persona.

Es por ello que la
persona que padece de cáncer en el fondo desea vivir en el amor, sentimiento
que rechaza por completo al albergar durante mucho tiempo ira, resentimiento u
odio hacia uno de sus padres, hacia si mismo, hacia alguna persona o hacia su
pareja o parejas, o incluso rechazan a Dios por lo que vivieron o viven. Además,
son personas que por mucho tiempo tienen guardados secretos
o aflicciones profundas que los carcome. Se cargan de odio hasta el punto que “creen
que todo es inútil en sus vidas”.
Y es importante recordar que el cuerpo no se equivoca
nunca, los que nos equivocamos somos nosotros sobreesforzando al cuerpo y no
entendiendo lo que está haciendo, lo que a diario nos esta manifestando cada
vez que tenemos algún malestar.
El
cáncer es nuestra gran oportunidad para ver en él nuestros vicios mentales y
equivocaciones. El cáncer es amor en el plano equivocado, es el síntoma de un
amor mal entendido.

Por ello, aún cuando el
cáncer puede declararse rápidamente después de un divorcio difícil, una pérdida
de empleo, la pérdida de un ser querido, entre otros aspectos a considerar;
habitualmente es el resultado de varios años de conflicto interior,
culpabilidad, heridas, penas, rencores, odio, confusión y tensión, que hacen
que la persona viva la mayoría del tiempo en desesperación y rechazo de si
mismo. Todo ello se debe a que la persona tiene un débil estima de si mismo, dejando
de lado la satisfacción de sus necesidades personales, jugando de forma inconsciente
a ser víctima de la vida, ya que detrás de la máscara de ser “buena persona”
hay un ser infeliz todo el tiempo, conllevando así, a la desintegración del
cuerpo y del alma.

La persona evita darse amor
y aprecio porque cree que no lo merece. La voluntad de vivir se le vuelve casi nula. Se
siente inútil. Lentamente se auto –
destruye y es aquí un suicidio disfrazado. Y no presta atención a lo que el
cuerpo quiere decirle que simplemente ¨debe
volver a tomar contacto con su “yo “ interior y aceptarte desde el amor propio tal y como soy, (que soy un ser único y
diferente) con talentos y oportunidades de mejorar”
. Por tanto para lograr
la aceptación de si mismo primero se debe aceptar la enfermedad desde el amor
ya que este es el primer paso para recuperar la salud y el bienestar integral,
abriendo el corazón y la consciencia.

En ese respecto, es
importante señalar un tipo de cáncer que es común en la mayoría de la población
femenina el cual quiero ahondar: El cáncer en mamas, las cuales representan la
feminidad y la maternidad en las mujeres. Ahora bien, cuando un cáncer de mamas
aparece según el lenguaje del cuerpo, simplemente quiere expresarte el llamado
a consciencia de revisar si vives una situación de conflicto, tanto de cara a ti
misma como a alguien más, que está vinculada a un elemento que forma parte de tu
espacio vital, tu casa, tu hogar.

En un sentido más amplio, el
hogar puede agrupar tu cónyuge, hogar, tus hermanos y hermanas, particularmente
si viven bajo el mismo techo. Es pues frente a la familia, lo que
históricamente podría llamarse el clan, conllevando a la sensación o el temor que
ese hogar o espacio vital se este derrumbando o perdiendo. Por tanto; u
na patología en las mamas es sinónimo de
problemáticas en el hogar, dominadas por sentimientos de preocupación general,
haciendo intervenir todos los habitantes de éste y en la gran mayoría de los
casos es el hijo, el marido o pareja. No hay que olvidar que los habitantes pueden
ser reales o simbólicos (un hijo simbólico puede ser un negocio, una hermana, la
madre, una mascota, el propio marido, pareja, o el calor familiar). En fin, es
la negativa a cuidar de sí misma. Posponerse siempre en favor de los demás.

Así mismo, es importante aclarar
que en el seno derecho, el cáncer indica un gran resentimiento sostenido por
muchos años
con el marido, el amante, el
padre (hijos mayores). Una adulta con otro/a adulto/a. Necesidad de protección.
I
ndica
también la mujer responsable y lo que se espera de ella como mujer y como
profesional. El cáncer en el pecho izquierdo designa pues todas las
dificultades afectivas y las emociones inhibidas en tí como mujer. Esta
relacionado con la r
elación madre-hijo, relación
con el nido. Conflicto de protección + hogar. Conflicto de hogar: Necesidad de
ser protegida para proteger a los hijos. Y relacionado con la madre:
“Necesito a mi madre”.

Cabe
aclarar que para una mujer primero es el territorio y luego el hogar. La mujer
necesita sentirse protegida para proteger a su hijo. Hay que asegurarse si el
cáncer es en el izquierdo o el derecho, y que el consultante sepa que es derecho
y que es izquierdo. El pecho izquierdo (en personas diestras) tiene que ver con
los hijos y debemos saber si son hijos reales o simbólicos (negocio, mascota, entre
otros.) El pecho derecho tiene que ver con las personas menos importantes que
los hijos, las que ocupan un segundo lugar, tiene que ver con el macho, y sobre
todo nos lleva a los malos tratos (que siempre son subjetivos.).

En relación
a la localización del tumor, las mamas tienen cuatro cuadrantes y el centro
(pezón). La mayoría de tumores salen en la parte alta y exterior. La parte alta
es lo que tú como mujer puedes dar, lo
que das a otros, en lo que tú te ocupas del otro. La parte inferior es lo que tú
necesitas. La parte externa son conflictos con otras personas. La parte interna
son conflictos hacia “ocuparse de ti misma”. Por tales motivos, un cáncer
siempre es considerado como un conflicto de identidad.
Recuerda
el cuerpo habla y tus mamas también; eres tú la que ha de decidir la
importancia concedida a este símbolo femenino y sexual.

Afirmación:
“Estoy en mi proceso de curación”; “elijo
soltar los pensamientos que generaron en mi esta enfermedad”; “Me amo y me
acepto tal y como soy”.
“Con
perfecto equilibrio recibo y doy sustento”; “Soy importante y cuento”; “Ahora
me cuido y me nutro con amor y alegría”.

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