La Endometriosis como Enfermedad Emocional

La endometriosis es una
afección ginecológica muy frecuente en la mujer que se caracteriza por la
presencia anormal de mucosa uterina en el aparato genital, en lugares no
habituales. Esta mucosa parece un verdadero útero en miniatura. Se estima que entre el 25 y el 50% de las mujeres
infértiles sufren endometriosis y las causas de la endometriosis en la medicina
tradicional, no son del todo conocidas. En
ese sentido, l
os síntomas de la enfermedad pueden variar. Algunas mujeres sufren dolor
severo, mientras que otras pueden no tener ningún síntoma y por otro lado
algunas mujeres que no tiene ningún síntoma,
descubren la enfermedad cuando
acuden al especialista buscando solución a problemas de infertilidad.

El dolor de la endometriosis
puede ser un cólico menstrual intenso, dolor pélvico/abdominal durante la
relación sexual o dolor “en el intestino” en la época de las
menstruaciones, o una mezcla de estos síntomas, pudiendo manifestarse como: Dolor
durante la menstruación: cólicos frecuentes e intensos, dolor premenstrual,
dolor durante las relaciones sexuales, dolor pélvico difuso o crónico

Por lo
tanto, lo que mas afecta a las mujeres
que lo padecen, es el
no poder concebir. En ese sentido desde el
contexto emocional, la gran mayoría de las
mujeres que padecen esta enfermedad, suelen acompañarse de esquemas de
pensamientos como por ejemplo el rechazo inconsciente de la maternidad, ?Me
hacen temer mis aspiraciones y mi vida de pareja que un niño lo cambie todo en
mi vida? “Dudo de mis capacidades de ser una buena madre”. También puede
suceder que no acepte el mundo en el cual vive. ?Si no acepto este mundo, cómo
puedo traer al mundo a otro ser?

Desde mis investigaciones en
consultorio también he podido observar que la creencia de la mayoría de las
mujeres que presentan endometriosis se relaciona principalmente con el parto y
no con sus consecuencias. Es decir, con tener que hacerse cargo de la educación
de un hijo o la manutención sola de este. Igualmente son personas de características
inseguras, fácilmente se decepcionan y se frustran; tienden casi siempre a
culpar a los demás, para no asumir sus responsabilidades. Viven en un estado de
victimización.

Así mismo, las mujeres con
este tipo de patología, en algunos casos la presencia de la misma se ha estado
relacionando con la negación a ser
penetrada por la pareja con la cual mantiene relaciones, en el fondo esa mujer
quiere ser madre, pero no con esa pareja masculina con la cual esta teniendo
una vida sexual, por lo que prefiere callar antes de comunicar su insatisfacción.

De igual manera en muchas
mujeres, esta enfermedad se manifiesta como consecuencia de haber sufrido una
relación emocional tensa, difícil, dolorosa y, en ocasiones hasta violenta con
la madre. Se trata de una madre que ha invadido la vida de su hija, que carece
de capacidad afectiva y que constantemente la reprocha y la ofende. Como
consecuencia de esta relación complicada la mujer tiende a endurecerse
físicamente y, desarrolla una actitud masculina en la vida, como la inclinación
a forzar las cosas, a querer dirigirlo todo,
a mantener relaciones de poder o la tendencia a cargarse en exceso de
actividades.

De igual forma, la mujer que
la padece es, en general, del tipo que lo dirige todo, muy capaz de concebir en
otras áreas. Quiere tener un hijo, aun cuando tiene mucho miedo de las
consecuencias del parto (por ejemplo, morir o sufrir mucho, como su madre).
Este miedo es lo suficientemente grande como para bloquear su deseo de tener un
hijo.

Por ello, el mensaje que
recibes con esta enfermedad es que te des cuenta de la creencia que albergas
(que todo parto es necesariamente laborioso y peligroso) y es lo
suficientemente fuerte como para crear un obstáculo físico que te impide quedar
embarazada. Es interesante comprobar que esta enfermedad crea la apariencia de
otro útero. Este es un indicio muy claro de hasta qué punto quieres tener un
hijo: tienes incluso un útero extra. Recuerda que tu útero es el centro de tu ser creativo y el corazón de tu feminidad…

Afirmación: “Tomo
consciencia de la relación entre mis temores, mis dudas, mi incertidumbre y la
situación que vivo y acepto expresar abiertamente lo que siento”.

“Me siento a la vez poderosa
y deseable. Es maravilloso ser una mujer. Me amo a mí misma, y me siento
realizada”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *