Nuestro diario vivir. Cambia tu indiferencia y haz la diferencia.

En los últimos tiempos la
mayoría de los venezolanos nos hemos convertido en esclavos de nuestros propios
pensamientos, hasta el punto que hemos deteriorado nuestra salud, nuestro
bienestar e incluso calidad de vida, y no, nos hemos dado cuento, que es producto
de nuestros patrones repetitivos de pensamientos negativos y de miserias, los cuales se han convertidos
en hábitos para nuestro vivir en el corto plazo, y que ha resultado para muchos en su gran mayoría contraproducente, ya que mientras mas se piense
negativamente en esa medida se empeoran las cosas y situaciones ?Por qué? se
pierde la estabilidad emocional y al perderse esa estabilidad, se genera
en los seres humanos, ideas perniciosas
que aparecen en nuestra cabeza sin que las busquemos y constituyen una
peligrosa fuente de emociones perturbadoras, logrando así, sabotear nuestro ser y lo mejor de nosotros, hasta el
punto, que si no tienes la capacidad de controlarlos, acaban por generar en ti cáncer, depresión, tristeza, poca valía
personal, angustia, intranquilidad, ira,
rabia, cólera, rencor, odio, furia, indignación,
resentimiento, exasperación, tensión, excitación, agitación, animosidad,
irritabilidad, hostilidad, violencia, enojo, celos, envidia,
indecisiones, miedos y culpas que se repiten de forma
constante como un circulo vicioso, hasta el punto que finalizamos dando por cierto algo que no lo es
.

En realidad,
toda esta lluvia de pensamientos negativos que se han instalados en las mentes
de los venezolanos nos ha llevado a:

Ser
sobrevivientes y no unos seres vivientes de nuestro país, capaces de disfrutar
las cosas hermosas que tenemos.

Quien no esta en
depresión, esta triste, quien no esta triste, se esta quejando, quien no se
queja, es victima de agresión y violencia, quien no es victima es
victimario, quien no es victimario entonces se siente culpable, y quien no se siente
culpable todo le da igual, nada ni nadie le importa.

Actualmente
quien no esta enfermo de cáncer, esta enfermo de depresión, de la garganta, de refriados
continuos, problemas pulmonares, ulceras gástricas o problemas en su sistema
digestivo, dolor osteo-articular, demencia senil, halitosis, cálculos biliares,
cálculos renales e incluso perdidas en la función renal, producto del
resentimiento o resentir (quiere decir volver a sentir) que muchos venezolanos
tienen en la actualidad con ellos mismo, y con los otros.

Otros de los
comportamientos observados, es que muchos empresarios mientras no están
buscando comprar dólares desesperados para mantener sus empresas, están
ocupados, cuidando la mercancía que no se las roban cuando las compran o están
de mal humor porque quedan sin electricidad.

Así otro tipo de
comportamiento, es que muchas personas por su poca valía personal, ya no le dan
importancia a los trabajos en las empresas sino a las marañas de todo tipo,
queriendo siempre aprovechar a los otros sin importar nada, queriendo las cosas
siempre muy fáciles y sin ningún esfuerzo ni emprendimiento. También, quien no
esta en una cola para adquirir los productos de primera necesidad, esta
pendiente de las bolsas y compras de los otros, para ir a hacer colas y comprar
también de forma nerviosa lo que haya.

De igual forma, cuando
muchas personas no están buscando dólares desesperados para mantener sus
empresas a flote, otros están como locos buscando la forma de raspar sus cupos
y venderlos con la excusa de poder
adquirir algo.

Así pues,
mientras que algunas personas están haciendo colas para comprar cosas para los
vehículos como cauchos, repuestos, baterías, surtir el vehículo de gasolina,
otros buscan medicinas, algunos pasan
cadenas por whatsapp o ping para ver, si hay electricidad o para ver quien nos
hace el dos y podemos encontrar lo que necesitamos.

También, he
podido observar como hay otros venezolanos, quienes pelean a diario por querer
tener la razón sobre el gobierno y sus políticas, otros se van del país dejando
sus raíces, y quien no se va está
pensando en irse, mientras que otros que están
haciendo su trabajo de crecimiento personal y están en su camino de
despertar la conciencia, huyen a diario del colectivo que vive quejándose sobre
la crisis. En fin siempre no las pasamos todo el tiempo ocupados en colas y
quejas, hemos dejado de darle
importancia a lo realmente importante por estar
quejándonos, paranoicos y desesperados. Solo algunos pocos, sienten que
viven en plena paz y felicidad, y continúan haciendo lo que les corresponde,
para mantenerse firme en sus procesos de cambio y continúan cultivando su jardín
interior (su alma y su conciencia)

Realmente este
es el comportamiento diario de los venezolanos, sobreviviendo como en la era primaria, donde solo era
importante comer y dormir. Este es el comportamiento que tenemos los
venezolanos, donde su mayor síntoma es la INDIFERENCIA a todo lo que ocurre
producto de sus propios pensamientos negativos, de miseria y repetitivos.

Venezolano, quiero decirte que es hora que hagamos un stop mental, y nos demos
el permiso para evaluar nuestros pensamientos, los cuales están estan orientados a comportamientos pocos favorables y marcados de
drama, desidia, victimizaci`on y desmerecimiento,
también están llenos de expectativas pocos realistas, donde la mayoría esta
esperando que la solución a nuestro conflicto personal otros nos la van a
solucionar. DEJEMOS EL DRAMA E INTEGREMOS LO NEGATIVO; HAGAMOS EL CAMBIO PROPIO QUE MERECEMOS DESDE
CADA UNO DE NOSOTROS. ES LA FORMA DE VIVIR EN DIGNIDAD Y CON DIGNIDAD.

HAGAMOS EL CAMBIO DE MODELO DE FAMILIA en la cual después que una madre pare a varios
hijos y los cría, solo unos pocos después de grande le tienden la mano, creen y colaboran con ella; mientras
que otros, solo opinan y hablan hasta el
cansancio, sin ninguna coherencia de lo que piensan, dicen, hacen y sienten, y el resto ni siquiera se preocupan por la
situación de esta madre y mucho menos cuando está, esta enferma.

Es hora de
reflexionar, y saber que si queremos cambiar, ese cambio debe comenzar por cada
uno de nosotros, nadie es culpable de nuestra situación, hagámonos nosotros
responsable de ella. El cambio no depende de nadie, depende de ti. Cambia tu
indiferencia y haz la diferencia. CUANDO
TU CAMBIES YO CAMBIO TE HABLO YO VENEZUELA.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *